Tenemos que presentarnos a este concurso europeo como sea. Es el proyecto que estamos esperando desde hace años y no lo vamos a dejar escapar. Tenemos opciones y un plazo de presentación de cuatro semanas. Cunde el optimismo hasta que alguien repara en que los pliegos de condiciones están en italiano y se entiende … poco … o más bien nada. Nos arreglamos para pedir unas pizzas en el Trastevere, pero el intrincado lenguaje administrativo italiano se las trae. De entrada, los nombres de los documentos ya no suenan familiares: Bando di gara, disciplinare e capitolato. ¿Hacemos una traducción con Google?

Salvo que alguien hable bien el italiano, la opción de leer los pliegos y subrayar lo importante se descarta con rapidez. Los primeros párrafos ya nos sugieren que comprender este texto va a exigir más competencias que las adquiridas durante una semana por la Toscana o durante las tardes y fines de semana de un curso de inglés en Londres.

No queda otra que traducirlo. “¡Usa Google!” – proponen de inmediato.

Fijémonos en cómo traduce Google las siguientes frases extraídas de un Concurso de suministro de servicios de software. (https://www.agcom.it/documents/10179/539583/Allegato+28-04-2011+10/221e4955-02e9-4f11-8fae-07ab3847759f?version=1.0)

  • «In  caso  di manchevolezze  o  ambiguità  nella  proposta  circa  la  fornitura,  l’assistenza  e  la manutenzione del SW di base, anche se eventualmente di terze parti, si intende che  tutto  il  necessario  per  il buon  funzionamento  del  nuovo  sito  sia  a  carico dell’aggiudicatario.»  -> «En caso de deficiencias o ambigüedades en la propuesta con respecto al suministro, asistencia y mantenimiento del SW básico, incluso si es posible por parte de terceros, se entiende que todo lo necesario para el buen funcionamiento del nuevo sitio es responsabilidad del adjudicatario.» ((Observación: No solo es su responsabilidad, sino que ha de asumir su coste.))
  • «La  prima  fattura  semestrale  dovrà  essere  presentata all’incasso decorsi 180 giorni dalla data in cui viene avviata l’esecuzione della prestazione risultante da apposito verbale.» -> «La primera factura semestral debe presentarse para su cobro después de 180 días a partir de la fecha en que se inicia la ejecución del servicio resultante del informe correspondiente.» ((Observación: Un poco confuso, ¿no crees? Y me preocupa mucho, porque es el plazo de pago. Se entiende mejor así: “La primera factura semestral debe presentarse para su cobro 180 días después de la fecha de inicio de la prestación del servicio, según conste en el correspondiente informe.))
  • «2.a.  la  documentazione  oggetto  di  traduzione  di  cui  al  paragrafo  2 consisterà in non meno di 3800 cartelle da 1500 battute spazi inclusi.» -> «2.a. La documentación sujeta a traducción mencionada en el párrafo 2 consistirá en no menos de 3800 carpetas de 1500 caracteres incluyendo espacios.»  ((Observación: ¿Carpetas de caracteres? ¿Cómo puedo valorar esto? ¡Ah! ¡Que son páginas! Ahora sí. ))

Hemos perdido un tiempo precioso para darnos cuenta de que el resultado presenta imprecisiones. Para entender de qué va el texto nos basta, pero hay frases que seguimos sin entender, o lo que es peor, podemos entender mal. La competitividad de nuestra oferta va a depender de la incertidumbre y de la suerte. Algo que deberíamos desterrar de una gestión lógica del concurso.

Bien, de acuerdo, nos olvidamos de Google y pedimos un presupuesto de traducción clásica. Tras esperar la respuesta con impaciencia nos dicen que traducir las 40.000 palabras de los pliegos va a ocupar tres semanas. ¡Tres semanas! ¡Noo! ¡Lo necesito en tres días! … No hay problema. Pueden hacerlo, pero el precio, que ya era elevado, se duplica, porque necesitan a seis personas. Entretanto, el tiempo no para de correr.

Soluciones

Afortunadamente, entre el blanco y el negro hay una gran escala de grises. Hay otros servicios que nos pueden resolver la papeleta:

  • Traducción automática seleccionada: Google no es el único motor de traducción automática. Bing, Yandex, PROMT, DeepL, Reverso, Systran, …. Para cada documento y combinación de idiomas unos funcionan mejor que otros. Elegir el incorrecto multiplica la presencia de errores y las tareas de revisión.
  • Traducción posteditada: si un traductor revisa un texto traducido automáticamente, puede eliminar todos los errores importantes y la mayor parte de los menores.
  • Traducción posteditada y revisada: si un revisor corrige lo que ya ha sido posteditado (revisado), afina la traducción resultante hasta conseguir un texto sin errores. El estilo no será el mejor, pero el texto se entiende perfectamente, no contiene faltas y el mensaje traducido coincide al 100% con el original.

Todos estos servicios son mucho más económicos que una traducción clásica y, además, pueden reducir el plazo de entrega de las tres semanas iniciales a una sola. Y quizá nos pueden adelantar el pliego de condiciones administrativas en dos o tres días, para empezar a trabajar cuanto antes y centrarnos en nuestro concurso.